Hoy vamos a repasar las siete leyes naturales mentales según Brian Tracy . Este empresario especializado en la formación y desarrollo de las personas y las organizaciones, autor de numerosos bestseller nos explica que las siete leyes naturales de la mente son:

 

Así que sin más, vamos a pasar a estudiarlas una a una.

 

Las siete leyes naturales mentales

 

La ley de control

Esta ley viene a decir que te sentirás positivo en la medida en que percibas que controlas tu vida, mientras que te sentirás más negativo cuanto mayor sea tu sensación de que tu vida o tu persona es controlada por otra persona o cualquier otra circunstancia que estés experimentando en este momento. En psicología se conoce esto como locus de control.

Tu locus de control puede ser interno o externo. Si es interno te sentirás responsable de tu propia vida, feliz, confiado y positivo. Si te sitúas como el responsable de lo que te está pasando, estás al mando de la situación y por lo tanto puedes revertirla en el momento que tu quieras por medio de una acción o varias. Si por el contrario es externo, te sentirás controlado por otros, sin ningún tipo de control sobre tu propia vida, impotente, atrapado y siendo víctima de las circunstancias, tu jefe, el dinero, etc… Y obviamente como tú no eres responsable de nada navegarás a la deriva y sin accionarte.

Mira, hacerte con el control de tu propia vida empieza con un cambio drástico en cómo piensas, pues realmente el control es una ilusión que tenemos los humanos, el único campo en el que tenemos capacidad de controlar algo es en el  fértil campo de los pensamientos (que no es poco).

Tanto la disciplina como el autocontrol y el autodominio se consiguen por medio de poder conseguir controlar los pensamientos.

La mayor responsabilidad que tienes en la vida es la de llevar tú mismo el timón de tu vida. Tú eliges.

 

La ley de causa y efecto

La ley de causa y efecto afirma que todo en la vida, todo efecto tiene una causa específica, todo sucede por alguna razón, la conozcas o no. No existen hechos accidentales, no vivimos en un Universo azaroso. Vivimos en un Universo mucho más matemático y mucho más ordenado de lo que creemos.

Si hay o hubo en tu vida un efecto que deseas volver a producir, lo único que tienes que hacer es retroceder hasta la causa y volver a repetirla ¿Cómo te comportaste? ¿Qué hiciste? ¿Cómo y qué cosas pensabas? ¿Cómo te levantabas cada mañana? ¿Cómo te sentías? ¿Qué cosas te decías?

Si por el contrario hay o hubo en tu vida un efecto que no deseas volver a vivir, actúa del mismo modo, rebobina hasta las causas y elimínalas o cámbialas.

Es una ley bastante simple, pero nosotros seguimos cayendo en la trampa y haciendo las mismas cosas una y otra vez y esperando obtener un resultado distinto.

Los pensamientos son causas y las condiciones efectos. Así como piensas sientes, así como sientes actúas y así como actúas obtienes un resultado. Si no cambias nada estarás en el mismo bucle día tras día, hora tras hora y luego te preguntarás porqué no obtienes esto o aquello, porqué tus relaciones no mejoran y un largo etc… O peor aún que Fulanita o Menganito tienen que cambiar para tú poder estar mejor y conseguir lo que quieres ¿Te das cuenta de a quién o qué le estás dando TODO tu poder pensando así?

 

La ley de la creencia

Esta ley nos enseña que aquello en lo que creemos con vehemencia, ya seamos conscientes de ello o no, se convierte en nuestra realidad. Nuestras creencias nos empujan tanto al éxito como al fracaso, todo depende de si son potenciadoras o limitantes. Cuanto más intensamente creas que algo es verdad, más posibilidades tienes de que eso en lo que crees se convierta en una creencia y una verdad absoluta para ti.

Y aquí estamos en la pescadilla que se muerde la cola porque no, no se cree en lo que se ve, se ve en lo que se cree. Si yo pienso que la vida es maravillosa constantemente voy a vivir situaciones en mi realidad que me demuestran que la vida es maravillosa, reforzando a sí mi creencia. Si yo creo que la vida es una mierda e injusta viviré justo la realidad contraria, reforzando así esta creencia.

El mayor obstáculo mental al que te vas a tener que enfrentar son tus creencias limitantes, aquellas que te impiden que emprendas, que ganes más dinero, aquellas que te dicen que no tienes suerte, que no eres atractivo o atractiva, que nunca conseguirás esto o aquello. Son creencias que te retienen y que te hacen ver cosas que son falsas.

Muchas de tus creencias limitantes no tiene ningún fundamento en absoluto, pero como tú te lo has repetido hasta la saciedad y te lo has grabado a fuego en la piel, das por hecho que son ciertas. Otras veces estas creencias están basadas en una información negativa que has recibido de alguien, te la has tragado y la has aceptado sin más.

La próxima vez que te sorprendas diciéndote a ti mismo la poca suerte que tienes o lo injusta que es la vida revierte este pensamiento o diálogo interno diciéndote el mensaje contrario. Da igual que al principio no te lo creas, sigue.

Y la próxima vez que alguien te diga «Es que tú, Pepito/a eres tonto, vago, feo, inútil… bla bla bla» mentalmente le dices (o si quieres sin el mentalmente) «Esa es tu opinión, y lo mismo ni la escucho» (¡Dios, qué bien sienta decir esto!)

Las siete leyes naturales mentales

 

La ley de las expectativas

Esta ley nos viene a decir que todo lo que esperemos con una abrumadora certeza se convertirá en una especie de profecía de autocumplimiento, no sólo sobre nosotros sino también sobre los demás y sobre las situaciones. Esto es lo que se conoce como el efecto Pigmalión.

Si tú esperas tener éxito, gustar, triunfar con tu negocio, conseguir ese cliente, ser feliz, etc… Te saldrás con la tuya. Y sí, si esperas lo contrario también te saldrás con la tuya.

Las expectativas que producen más impacto en nuestra vida vienen de cuatro fuentes:

Cuanto más válida sea para ti esa fuente más impacto tendrá.

Tus propias expectativas son lo suficientemente poderosas como para neutralizar cualquier expectativa negativa procedente de cualquier otra fuente. Una vez más tú decides lo que quieres esperar de ti mismo.

 

La ley de la atracción

Es la siguiente ley natural, y aunque hay mucha controversia en torno a ella tiene bastante lógica y según mi experiencia funciona, si previamente has seguido un entrenamiento mental muy disciplinado. No te puedo decir otra cosa.

Hay un dicho que dice «your vibes attract your tribe» (tus vibraciones atraen a tu tribu), y es así. De forma inevitable atraemos hacia nuestra vida a aquellas personas y situaciones que están sintonizados con lo que pensamos y estamos emanando. Y esto es con TODO.

Puedes tener más, ser más, hacer más y conseguir muchísimo más porque puedes cambiar tus pensamientos. Puedes cambiar lo que piensas por medio de un disciplinado entrenamiento mental y enfocándote en aquello que quieres y rehusando pensar en lo que no quieres.

 

La ley de la correspondencia

Aquí tenemos otra ley controvertida porque la mayoría de las personas la rechazan de plano. Lo cierto es que, nos guste o no es así.

Esta ley nos viene a decir que «así como es adentro es afuera», vamos que lo de fuera es una proyección de lo de dentro. Todo lo que ves en tu mundo exterior es un fiel reflejo de tu mundo interior. Con base a esta ley podemos saber que está pasando en nuestro interior observando nuestro exterior.

Todo, todo en la vida, toda la dinámica de la vida ocurre desde dentro hacia fuera. Por ejemplo, difícilmente podrás amar a alguien de una manera honesta y verdadera si no te amas a ti mismo. Del mismo modo tampoco podrás dar nada a nadie que no te hayas dado y aprendido a dar a ti primero. Yo no puedo darte algo si no lo tengo. Así de simple.

En cualquier parte vamos a poder observar los efectos de esta ley de correspondencia. Y cuando digo cualquier parte es cualquier parte. Desde tu armario hasta tu mesa de trabajo, pasando por tus relaciones o por como te habla la señora de la frutería… Todo te está hablando de ti.

La ley de la equivalencia mental

Esta ley es una reafirmación de todas las anteriores. Nos dice que, los pensamientos por sí mismos toman cuerpo real. Es decir cuando tus pensamientos son repetitivos e imaginados de una forma vivida, con mucha carga emocional, llegan a convertirse en realidad.

Dicen que primero nosotros tenemos los pensamientos, pero que luego ellos nos tienen a nosotros.

 

Todas estas leyes no vienen a resaltar la importancia de tomar el mando sobre lo único  en lo que realmente podemos ejercer cierto tipo de control, nuestros pensamientos.

Es de vital importancia familiarizarte con tu mente, con cómo piensas y empezarlo a cambiar sin prisa pero sin pausa, para así poder sentir diferente, actuar diferente y obtener resultados diferentes.

Observa lo que hay a tu alrededor, lo que ves manifestado en tu realidad y si no te gusta empieza a dirigir tu mirada hacia tu interior (sin juicio por favor) y ver que puedes cambiar.

No te dejes llevar por las circunstancias. Sé que es difícil a veces salir de esa inercia, a mí también me pasa, pero el situarnos en el rol de víctima nos resta muchísimo poder, no nos accionamos y navegamos a la deriva sin rumbo. Y no, tú no has nacido para eso. Tienes mucho más poder de lo que tú crees.

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